miércoles, 15 de abril de 2015

MISIÓN EN LAS PLAZAS


¡CRISTO JESÚS HA RESUCITADO!

Con este grito de alegría, el Camino Neocatecumenal ha salido por plazas de todo el mundo a anunciar la victoria de Cristo sobre la muerte en este domingo de la octava de Pascua y de la Divina Misericordia.

Del mismo modo que los apóstoles salieron por las calles anunciando a todo el mundo la buena nueva del Evangelio bajo el mandato de Cristo "Id y haced discípulos a todas las gentes bautizándolas en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo y enseñandoles a poner en práctica todo lo que yo os he mandado", en la diócesis de Orihuela-Alicante, comunidades de distintas ciudades salieron a las plazas invitando a los que por allí pasaban a participar del gozo de la resurrección. (Imágenes 1 y 2 Alicante) (Imágenes 3 y 4 Elche) 

La celebración comenzaba con unos cantos que servían para abrir boca y para llamar la atención de las gentes del barrio. Posteriormente se rezaron las laudes del día y varios hermanos de las comunidades dieron su experiencia de como Jesucristo había actuado en sus vidas y como lo habían visto en acontecimientos concretos de su história.

Gracias a las experiencias de estos hermanos, el anuncio de la resurrección no se queda en una teoría teológica, sino que se hace carne en la vida de personas reales y normales, ya que de lo que están hablando es de sus propias vidas. 

Por último se hizo una catequesis que hablaba de quien es Dios para el hombre, en la cual se hablaba de la experiencia del encuentro de Dios en varios de los personajes de la Biblia como Abraham, Job, San Pablo o el Propio Jesucristo.

Para cerrar la celebración se hicieron peticiones abiertas a todo el mundo y se rezo el Padre Nuestro, al terminar se entonaron varios cantos acompañados por bailes guitarras y otros instrumentos.

Esta experiencia de las plazas, avalada por su santidad el Papa Francisco se llevará a cabo durante los próximos tres domingos de Pascua con el fin de hacer llegar al mundo el mensaje de Jesús y la buena noticia de que el sepulcro de Cristo está vacío.